La historia de la Familia Lizana en el oficio del organillo y el Chin chin comienza con Don Héctor Lizana, quien en el año 1936 acompaña a un organillero vendiendo pelotas de aserrín por Santiago. Sin perder tiempo, a los pocos años ya bailaba con el Chin chin y también había conocido a su mujer, la Señora Graciela Quezada. Contraen matrimonio el año 1946 naciendo de esa unión su primer hijo Don Manuel Lizana Quezada, el primer heredero de una tradición que su padre comenzó en la década del 30 vendiendo las famosas pelotas de aserrín.

Y hoy después de 70 años, el mismo Hector Lizana con su señora nos enseñarán como hacer este entretenido juguete. Los dejamos con uno de los organilleros y chinchineros más antiguos de nuestro país. Que lo disfruten y a ver si logran hacer una de estas pelotitas en casa.

Agradecimientos a:
La Familia Lizana

Archivo de Literatura oral y tradiciones populares de la Biblioteca Nacional