por Jorge Olate Toledo

 

Esta entrevista marca el inicio de mi participación en Oficios Varios como especialista en madera. El plan es ir dando el espacio a personas que se dediquen a esta noble materia prima para que compartan sobre sus saberes, trayectorias y escuelas/talleres. La idea es llegar a quienes estén interesados en este mundo y no sepan bien cómo abordarlo, que puedan, a través de las historias que iremos compartiendo, conocer a maestros con los que en un futuro puedan aprender sobre estos oficios.

Mi impulso por comenzar esta tarea tiene que ver en parte con mi propia historia. Hace varios años entré a estudiar diseño en la universidad, pensando que ése era el camino que iba a satisfacer mis necesidades de creación y desarrollo personal. Sin embargo, mi vida dio un vuelco cuando conocí el oficio de la luthería. Agradezco el haberme atrevido a experimentar una posibilidad quizás más inestable económicamente, pero llena de satisfacciones que me nutren el corazón hasta el día de hoy.

Es desde esta experiencia que me atrevo a afirmar que en la pluralidad de posibilidades que existen hoy en la educación universitaria, encontramos un gran porcentaje de estudiantes que se sienten desamparadxs ante la propuesta educacional. Si bien hoy es relativamente fácil entrar a una carrera en busca de un título técnico o profesional, el resultado de este formato de aprendizaje muchas veces no es lo que esperábamos.

Salta a la vista la cantidad de profesionales trabajando en cualquier cosa menos en lo que estudió. Pero, a raíz de esto, ha ocurrido algo hermoso en nuestro entorno: se han abierto muchas opciones para aprender actividades que sí se relacionan con el bienestar personal y colectivo. Me refiero a las personas que están comenzando a re-educarse a través de la educación informal, aquella que gestionamos entre nosotrxs y para nosotrxs.

Actualmente la oferta de talleres y cursos es cada vez más amplia y completa. Creo que podríamos hablar de la neo-era de los oficios que, arraigada en un pasado nutrido de buenas experiencias locales, ha vuelto para quedarse y renacer con toda la fuerza. Antiguos y nuevos oficios se han posicionado como opciones reales de vida.

De todas las posibilidades que hoy existen, la que más llama mi atención y la razón por la cual estoy escribiendo, es el trabajo en madera. Está la carpintería, mueblería, ebanistería, la luthería, la carpintería de rivera, la tornería, y casos nuevos como la construcción de tablas de skate (y quienes trabajan únicamente con la materia prima que sale de las tablas en desuso), tablas de surf, composteras y vermi-composteras, entre muchos otros.

Si sumamos a esto la aplicación de tecnologías actuales, como los robots CNC (Control Numérico Computarizado) o corte láser, sólo por nombrar lo más común, nos damos cuenta de que el mundo de los oficios puede ofrecernos un camino mucho más seguro del que pensábamos en términos monetarios, pero sobre todo y más importante, nos puede ofrecer un camino más acorde a nuestra sensibilidad como seres humanos y más acorde con el estado de nuestro planeta en profunda e innegable decadencia ecológica.

Con esta introducción doy inicio a una seguidilla de entrevistas que compartiré sobre los oficios que rondan la madera. Tomo la posta de la entrevista que me hicieron Javiera Naranjo y Sofía Bensadon este verano y continúo sumergiendo a Oficios Varios en el mundo de la madera.

A continuación les presento a Alejandro (Jano) Pérez de 46 años, tornero chileno oriundo de Maipú, en la ciudad de Santiago. Es creador de una obra espectacular y dueño de un espíritu generoso, lleno de ganas de compartir sus conocimientos para formar nuevas generaciones de torneros a través de su escuela/taller Shaku Taller. Acá les dejo parte de la conversación que sostuvimos con él sobre su trabajo.

El Oficio de la Tornería

Entiendo que llevas casi doce años en esto, ¿cómo fue que apareció la tornería en tu vida?
Cuando salí del colegio tenía claro que quería trabajar con madera, pero las posibilidades de aprender lo que yo quería eran prácticamente nulas. Empecé de manera autodidacta a hacer flautas al estilo japonés y desde que comencé –hace quince años– siempre quise hacerlas en un torno. Así que me compré un torno, empecé a practicar y dije: “voy a hacer cosas bellas”. Busqué referentes locales que me pudieran ayudar, pero la verdad es que me fue muy difícil, entonces decidí buscar en los libros, muchos libros, de todas partes del mundo. Y así fui aprendiendo.

¿Entonces tu proceso de aprendizaje fue en solitario? ¿Nunca tuviste un maestro?
Sí, fue solitario. Me compré el torno y eso fue todo. El primer año lo único que hice fue practicar. Gastar palos. Ponerlos en el torno y ocupar las herramientas sobre ese trozo de madera hasta que se desvanecía. Sabía que tenía que aprender a afilar las herramientas y saber cómo ocupar mis manos, mi cuerpo. Finalmente todo se reduce a la técnica, creo que cualquier persona se podría dedicar a esto. He tenido alumnxs “negadxs” y lo terminan haciendo bien igual.

Volviendo a la pregunta. Mis maestros fueron los libros. Los autores de ellos son o fueron maestros torneros y escribieron tales publicaciones con el fin de llegar a las personas que no podrían tomar un curso presencialmente, lo cual era mi caso, así que traté de sacarles el mayor provecho posible.

¿Quiénes son tus referentes? ¿Están vivxs estos referentes?
Jean-Francois Escoulen y David Springett, ambos vivos.

¿Cómo definirías la tornería?
Para mí es un oficio que se está muriendo. Es también una forma de enseñar. Si no fuera por la tornería yo no estaría enseñando nada. He descubierto que me encanta enseñar la tornería. Pero si tuviéramos que definirlo se podría explicar como el cilindrar un material y eso se puede hacer para diversas cosas: obras de construcción, ingeniería, objetos utilitarios, objetos decorativos, para la ebanistería, entre otras cosas.

¿Vives exclusivamente de este oficio?
Sí. Afortunadamente he tenido muchos estudiantes que hacen que el taller funcione, monetariamente hablando.

Según la entrevista que diste a la revista Vivienda y Decoración del Mercurio, dices que tu trabajo consiste principalmente en hacer objetos utilitarios para vender, como recipientes abiertos y con tapa; vasijas; casas para pájaros. ¿Qué otros objetos fábricas o te gustaría fabricar?

También hago objetos excéntricos y cucharas de palo talladas a mano. He hecho también cajas cilíndricas con hilo, para guardar tabaco, por ejemplo. Quiero hacer pisos con técnicas excéntricas, algo que no se haya visto. Poder mostrar que se pueda hacer algo extraño y complejo completamente en torno.

¿Qué es un objeto excéntrico?
El torneado excéntrico es un objeto trabajado fuera de su eje natural. Al modificar ese eje la forma obtenida es irregular. La idea de esta técnica es obtener un objeto de figuras no lineal, pero balanceada en su forma.

¿Cómo es tu manera de trabajo?
Bueno, conseguir la madera, a veces es comprada o a veces regalada. Todo sirve menos el pino, el radiata, insigne, cualquiera que venga de las grandes forestales que destruyen nuestros bosques nativos, porque su resina es muy dañina.

Luego se selecciona la madera. Tiene que ser una pieza sana, no puede tener hongos o rajaduras. La dimensiono con una pequeña motosierra o un hacha y la coloco en el torno. Siempre hago un boceto primero, veo en el papel si el diseño me convence y después lo traspaso al torno. Nunca he torneado “a lo que salga”, siempre tengo algo ya en mente.

¿Hay alguna madera en especial que te guste trabajar?
Siempre trato de enseñar tornería con maderas suaves. Por ejemplo la tepa es muy agradable de trabajar, principalmente porque sus virutas son largas, ¡todo un espectáculo de tornear

¿Tienes conocimiento sobre la existencia del torno en la historia precolombina?
En general la fabricación de cuencos o contenedores es mediante tallado,principalmente con azuela. De hecho en el sur se sigue haciendo de esta manera, ya que para muchxs artesanxs es más accesible trabajar de esta manera que comprarse un torno. Lo malo, y aprovecho de denunciar, es que muchas personas van a Chiloé, por ejemplo, y ven estas fuentes a precios muy muy baratos y los compran sin hacer ninguna reparación, dañando a quienes venden que no saben valorar su propio trabajo. Pienso que es responsabilidad del turista comprar a un precio justo y no abusar de la buena voluntad de lxs artesanxs sureñxs.

Herramientas y Materias Primas

Aparte del torno, ¿cuáles son las herramientas básicas de un tornero?
Serrucho y unas tres gubias especiales para torno, que son más largas que otras. Con esto tú puedes hacer infinidad de cosas.

¿Qué torno tienes?
Tengo un torno de madera marca Laguna. En todo caso, para trabajar te sirve cualquier torno, pero es importante que sea para trabajar madera. Porque hay tornos de repujado, fabricación de ollas, y metal-mecánicos, que no están preparados para el trabajo en madera.

¿Cuál es tu herramienta favorita? ¿Por qué?
El bedán, escoplo o formón robusto. Es una herramienta que nació en Francia y que se diferencia de las demás herramientas manuales por su sección transversal trapezoidal y es muy versátil. La puedes ocupar de distintas maneras, aprovechando todas sus caras para trabajar la madera.

En todo caso, yo mismo he fabricado casi la mitad de las herramientas con las que trabajo, ya que es difícil encontrarlas en el mercado.

Transmisión de Conocimiento

Nos has contado que en tu taller funciona una escuela, ¿nos puedes hablar un poco sobre eso? ¿Cómo surge? ¿Cuáles son sus objetivos?
Hago clases hace 4 años y enseñar se ha transformado en el eje de este taller. Ha surgido por la necesidad de otrxs que me pedían clases y así tomé la decisión de comprar otro torno, un set de herramientas extra, y así. El objetivo es traspasar el oficio para que no se hunda, para que no se acabe.

¿Por qué es importante para ti la transmisión de este conocimiento?
Me costó tanto aprender esto que no quiero que se pierda,y que a lxs demás que estén interesados no les cueste tanto como a mí encontrar un lugar donde aprenderlo.

¿Tienes o has tenido algún aprendiz? ¿Qué percepción tienes a cerca de lxs aprendices?
Tengo. Ha sido fantástico y hay varixs. Algunxs se han hasta comprado su propio torno y ya siguen solxs, lo cual es genial. Aparte es bueno compartir y hacer escuela, que se sepa que hay que usar máscaras antigolpe o tomar medidas de seguridad como tomarse el pelo, por ejemplo. Son cosas importantes que uno va transmitiendo en el hacer compartido.

¿Qué opinas de la educación universitaria?
Pienso que es importante por las herramientas sociales que te puede brindar. Para “salir al mundo”, para encontrar una pega, pero en cuanto a hacer un oficio, no encuentro que sea importante para nada.

¿De qué manera funciona la escuela, la conformas tú solo?
La conformamos mi esposa y yo. Ella se encarga de toda la producción, comprar todo lo necesario. Yo me encargo del taller. Si alguien está interesado se puede inscribir a través de la página web o correo electrónico. Se paga una parte del curso para reservar el cupo y luego se ven las fechas. El curso es una introducción a la tornería, que consiste en 4 clases de dos horas, para hacer 4 objetos: El primero no tiene forma definida, es para familiarizarse con las herramientas, teoría y práctica. Luego hacemos un uslero, una peonza, y una copa. El objetivo es aprender la técnica con estos objetos para luego aplicarla en lo que se desee.

Finalmente puedes tomar clases especiales que son más largas, para hacer objetos más complejos, como casas para pájaros, candelabros, objetos con “hilo”, excéntricos, entre otros.

La vida tras el oficio

¿Qué nivel de impacto crees que el oficio de la tornería ha tenido en tu vida y en la de los que te rodean?
Un gran impacto, ya que lo único que quiero hacer en mi vida es esto. Apenas encendí el torno supe que esto era lo mío. Así que esto simplemente lo es todo para mí. Todo lo demás que ha venido con el aprendizaje del torno ha sido positivo, relaciones interpersonales en donde se aprende muchísimo, de colegas madereros, de estudiantes y amigos.

¿Cómo ves tu futuro, piensas seguir relacionado con la enseñanza?
Siento que depende del interés que haya. Me declaro un poco negativo cuando pienso en el futuro, ya que no depende solo de mí, sino también de de la relación con otras personas. Así que me enfoco cien por ciento en el presente. De todas maneras me declaro súper abierto a seguir enseñando todo lo que pueda. Realmente me encanta hacerlo, aunque gane menos. Prefiero ayudar a formar a alguien que hacer 4000 patas de mesa.

¿En dónde desarrollas tu trabajo?
En mi casa. Mi taller está en mi casa.

¿Crees que el hecho de trabajar el torno a cambiado la relación que tienes con tu cuerpo?
¡Sí po! Aunque nunca he cuidado mi cuerpo. Mi caso es un poco malo, por ejemplo antes de empezar y al terminar de trabajar siempre me fumo una pipa de tabaco. Creo que lo principal es estar tranquilo. El pulso es lo más importante en este oficio. Cuidar de no tener las manos temblorosas. No estar con las pulsaciones altas. La pipa me ayuda mucho en esto, ya que sufro de alergia a la madera y al fumar tabaco cierro los bronquios, por decirlo de alguna manera, y así evito la alergia.

¿Sientes que tu vida cotidiana cambió cuando decidiste dedicarte a un oficio?
Claro. El dedicarte a hacer algo que te gusta lo es todo. Es difícil decir “me encanta ir a la oficina”, en cambio acá, nunca había hecho algo que me gustara tanto. Sólo podría compararlo a dibujar cuando niño. Es como volver a esa despreocupación propia de la niñez, ¡de disfrutar a concho! Aunque igual es difícil monetariamente. No gano lo mismo que antes, pero acá viene lo importante: cómo voy a hacer feliz a mi mujer o a mi familia si yo no soy feliz. Puede sonar egoísta, pero tengo que ser feliz yo primero para poder vivir en armonía.

¿Tienes proyectos actualmente en mente, a futuro?
Mis proyectos son de un mes para otro. Nunca me proyecto de acá a dos años. Sólo sé que quiero seguir haciendo de esto todo lo que pueda.

¿Entonces algún sueño?
Tener una escuela. Ese es mi sueño.

Para ver más del trabajo de Jano, te invitamos a visitar sus redes sociales y también su página web www.shakutaller.cl

 


Fotografías realizadas por Sofía Bensadon