Por Javiera Naranjo y Catalina Camus

Esta decisión, de llevar la Jornada a una modalidad a distancia, nos hizo aún más sentido cuando la convocatoria comenzó a dar frutos. Unx a unx, fueron inscribiéndose: un tallador en madera oriundo de Coyhaique, una maestra cestera de Melinka, una tejedora de Puyuhuapi, una ilustradora de Caleta Tortel, una huertera de Bahía Murta, entre muchx otrxs creadores y creadoras que nos acompañaron en esta nueva versión.
Y a pesar de la virtualidad sentimos en las actividades que sostuvimos que pudimos conversar sobre lo que significa para lxs cultorxs de la Región crear desde tierras patagonas, advertimos como la distancia que existe con el resto del país lxs obliga a pensar nuevas estrategias de comunicación y comercialización de sus productos, tanto pensando en los visitantes que llegan principalmente en la época estival, como en aquellos que logran captar a través de redes sociales. Y a pesar de esta condición espacial, para muchxs está lejanía más que ser un problema, se convertía en una oportunidad de estar más seguros y una posibilidad de compartir la vida entre mucha más naturaleza que gente, cuestión que en medio de una crisis sanitaria se convierte en importante virtud.
Justamente esa condición patagona fue la que le dio sus propios ritmos a lxs estudiantes para revisar las charlas y hacer los talleres de la Jornada de Oficios, el tiempo del campo no permite estar frente al teléfono o el computador de manera permanente, en los tiempos libres que quedaban entre los quehaceres diarios podían ver un video y poner atención al aprendizaje de nuevas técnicas y miradas con relación a sus oficios. Así, durante un mes fueron aprendiendo sobre cómo realizar un proyecto, hacer timbres de goma, del bordado patagón, del color, de redes sociales, de fanzine, de autocuidado corporal y de estrategias financieras.
Y bueno, a pesar de todas las dificultades que se nos presentaron, a través de la Jornada existieron espacios virtuales que permitieron a lxs cultorxs conocerse entre ellxs y los oficios que practican en las diversas localidades donde viven, acercándose las fronteras de este amplio territorio, abriendose así futuras redes de apoyo y colaboración entre ellxs. La experiencia permitió a Oficios Varios y a lxs cultorxs generar redes colaborativas, apoyándolos -desde la Organización- en la difusión de sus oficios a través de los canales de comunicación que existen. Así también, se invitó a parte de lxs estudiantes de esta cuarta versión a formar parte del equipo de profesores de una próxima Jornada de Oficios que fue postulada al Fondart Regional, para ejecutarse, esta vez, en torno al lago General Carrera, en Chile Chico y Puerto Río Tranquilo; con el apoyo de los participantes que habitan esas localidades. ¡Esperamos lograrlo y quitarnos las ganas de pisar tierras patagonas! Con el espíritu de generar instancias de formación y colaboración para cultorxs de comunidades semi-urbanas y apartadas.
Por último, contarles que esta versión nos permitió expandir la experiencia más allá de un momento y territorio específico, ya que surgió la posibilidad de compartir el material audiovisual en nuestro sitio web y liberarlo para nuestra comunidad. Así, tanto las charlas como los talleres, quedaron a disposición de todos y todas. Esperamos que los disfruten y puedan aprender, al igual de los más de 70 cultorxs patagones que participaron de la Jornada, nuevos conocimientos y técnicas para nutrir sus oficios.
