Elisa Salvat

En el marco del 18 de septiembre, se nos vienen a la mente muchos de los ritos asociados a la fecha en la que se recuerda la independencia de nuestro país. La cueca, la música, las pallas, los trajes y también los juegos tradicionales.

Acercándonos a ellas nos damos cuenta que muchas de estas costumbres vienen de los pueblos ancestrales que poblaban este lugar antes de la llegada de los españoles.

Los juegos tradicionales no son la excepción, muchos de ellos en sus inicios tenían un fin ritual o práctico muy importante, como por ejemplo las muñecas que hoy en día son juguetes, antes eran ídolos, también los zancos se usaban en las danzas para espantar a los espíritus malignos. O la rayuela que representaba la vida en la tierra antes de partir al cielo. A continuación haremos un repaso por algunos juegos tradicionales que heredamos de pueblos indígenas, unos permanecen hasta hoy y otros que ya se han perdido.

El más representativo de estos juegos es la llamada Chueca que los mapuche llamaban Palin. Para poder comenzar el juego, primero se buscaba un terreno plano de buen tamaño, parecido al de una cancha de fútbol, luego se marcaba un rectángulo, con líneas bien demarcadas hechas con Cal, ceniza o harina cruda y a falta de ello hundiendo una rama verde en cada uno de sus extremos. En el centro se trazaba otra línea demarcando la mitad del rectángulo, ahí se cavaba un pequeño hoyo donde se ponía una pelota hecha de madera, de cuero o de lana. Se formaban dos equipos de alrededor de quince hombres de diversas edades desde niños hasta viejos, el número de jugadores dependía del tamaño de la cancha. Cada equipo se emplazaba en una mitad de la cancha. Uno por equipo, elegido al azar, se posicionaba en la mitad de la cancha para desenterrar la pelota, el primero que la lograba sacarla del hoyo lanzaba la pelota al aire, dando inicio al partido. Cada jugador tomaba un palo curvado en su extremo inferior (de ahí que los españoles hayan denominado chueca al juego), en mapudungún este instrumento es llamado uiñu. Cada equipo debía trasladar la pelota empujándola con los palos y dándose pases, hasta pasarla al otro extremo de la línea corta del rectángulo que fija el final de la cancha para el equipo contrario. Los partidos podían durar horas, porque no había un tiempo delimitado, esto dependía de la cantidad de puntos a los que se jugara, lo que era definido antes de empezar el juego por los capitanes, generalmente se jugaban tres partidos, y el equipo que ganara dos de ellos resultaba triunfador. Los partidos eran además muy forcejeados y varias veces alguien salía lastimado, esto pues usaban este tipo de juegos para mantenerse en forma para la guerra.

La Corporación nacional de desarrollo indígena (CONADI) en conjunto con Chile Deportes, declararon el juego mapuche del Palín como deporte nacional el 24 de junio del año 2004.

Si el que estaba sentado no nota que cayó el pañuelo sobre él y su compañero da la vuelta sin que se pare, tendrá que sentarse al centro y todos le cantarán “Huevo duro”.

Otro juego de origen indígena es el Correr la Huaraca o Trenza. Este se juega entre 20 o 40 personas, quienes quieran participar se sientan en el suelo formando un círculo. Uno de los jugadores camina alrededor del círculo rozando las cabezas del resto con un pañuelo. Mientras todos cantan la siguiente canción: “Corre, corre, la huaraca, el que mira para atrás, se le pega en la pelá” La canción se canta cada vez más rápido, hasta que la persona que corre deja caer el pañuelo en el hombro de uno de los participantes, para luego correr lo más rápido posible y dar la vuelta completa al círculo sin que este se dé cuenta, si ocurre lo contrario, es decir quien estaba sentado nota que cayó el pañuelo sobre él, se levantará e intentará dar la vuelta antes que su compañero. Quien pierda de los dos seguirá con el pañuelo dando vueltas al círculo. Pero si el que estaba sentado no nota que cayó el pañuelo sobre él y su compañero da la vuelta sin que se pare, tendrá que sentarse al centro y todos le cantarán “Huevo duro”. Este juego en general son jugados por niños y niñas.

Otro de los juegos tradicionales Mapuche, que a diferencia de los dos primeros se ha ido perdiendo es el juego de las Habas o Awar Kuden, que es un juego de azar en el que participan dos contrincantes que normalmente apuestan. Se juega con habas, cada una de ellas tiene un lado teñido de carbón y el otro no, cada jugador cuenta con 20 fichas. Por cada partida el jugador lanza 8 habas, si caen todas con el lado pintado hacia arriba gana dos puntos, si caen la mitad de espalda y la otra no, vale un punto, cuando no hay resultados que marquen se termina el turno de ese jugador y le toca al otro. Quien gane primero 20 puntos ganará una ronda, cuando uno de los dos gana dos rondas seguidas ganará el juego.

De la misma manera hay muchos juegos que tienen origen Mapuche, es el caso del Tretricahue, que es la práctica de andar en zancos, el Comicán que era un juego de destreza parecido al ajedrez, también practicaban la Tafan, conocida hoy en día como la Taba y el Tecun, que hoy se denomina Tejo. Jugaban además otros juegos de pelota como el Pillmatun, que se asemeja mucho a lo que hoy se llama Las Quemadas.

Finalmente, podemos concluir, que muchos de los juegos que practicamos hoy en día, también eran jugados por quienes habitaban este territorio antes que los españoles. Sin embargo, muchos de ellos son parecidos a otros que tienen orígenes muy diversos y que se han expandido en todo el mundo. Los juegos están presentes en la vida de los humanos desde sus inicios, es por esto que a veces es muy difícil establecer un origen único. De alguna manera muchos de ellos se desarrollaron paralelamente en distintos puntos del mapa, teniendo principios muy parecidos e incluso hay algunos tan antiguos y esparcidos por distintas partes del globo, que no se puede establecer su origen, por ejemplo como ocurre con el juego de los dados.

Si les interesa el tema, les dejamos este Micro documental sobre el juego de las Habas:

Referencias:
-Oreste Plath, Juegos, ejercicios y armas araucanos en www.oresteplath.cl
-Oreste Plath, Origen y Folclor de los juegos en Chile, 2003, biblioteca virtual universal.
-Museo histórico nacional, Juegos Tradicionales Chilenos disponible en www.museohistoriconacional.cl
-Matus Zapata, Leotardo 1920, Reglas para el juego de la Chueca (Palín) disponible en www.deportesmapuches.cl
-Pascual Coña, Testimonio de un Cacique Mapuche, 2006, Editorial Pehuén. Santiago.