Gabriela Campaña Gibson

 

El sábado 5 de octubre año 2019 se realizó la 6ta Peña Folklórica Los Almuna, en San Fabián de Alico, región del Ñuble, Chile. Pude participar y asistir a este evento gracias a que soy integrante del Conjunto Cuncumén y nos invitaron a cantar. Murmullo del agua en mapudungún, es un conjunto folklórico que nace en 1955 en las temporadas de verano de la Universidad de Chile, a cargo de la maestra Margot Loyola. Silvia Urbina, Rolando Alarcón y Víctor Jara fueron algunos de sus integrantes en sus inicios. Con sus 65 años de trayectoria, Cuncumén se ha dedicado, en gran parte, a la proyección folkórica del canto tradicional, basándose en la recopilación directa de los cantos que pertenecen a la memoria colectiva, tanto local como nacional, constituyendo un patrimonio inmaterial.

Las y los Almuna son reconocidos por ser una familia bastante grande de San Fabián de Alico. Su oficio y vida se ha desarrollado en torno a ser crianceras y crianceros. Mujeres y hombres de la montaña, conocedores de ella, su altura, los recursos. Acompañadxs de sus rebaños, van dejando huellas de generación en generación, al igual que los cantos. La tradición de cantar comienza con el animar las largas jornadas arriba en la cordillera. Las guitarras, sus tañidos y cantos, acompañaban el silencio de varias noches y días en la montaña. De la soledad también brota la creatividad y las necesidades de expresarse.
Para la familia Alumna, esta peña es una instancia de encuentro familiar con un objetivo común: mantener la unidad y convivencia familiar. Además es un espacio que permite transmitir conocimientos y vivencias campesinas a las nuevas generaciones para preservar tradiciones familiares y locales; y, también, una oportunidad de mostrar el quehacer cultural de la familia, poniendo en valor la cultura arriera y sus vidas como cantores y cantoras.

Ante esta iniciativa familiar, llevan 6 años invitando a conjuntos folklóricos y a reunir a sus vecinxs a hacer comunidad entorno a la música y la tradición de ser criancera y criancero. Es un hito de encuentro para la gente que le interesa el folklore. Tías, sobrinas, hermanas, primas Almunas, trabajan para una labor que durará hasta la madrugada.

Las mujeres han sido, en general, quienes se han destacado por desarrollar este oficio y la colaboración en la Peña. Por ello, fueron ellas las que abrieron la jornada y destacaron en su organización, colectividad y amor por esta tradición. Tonadas, habaneras, valses, cuecas fueron parte del repertorio que se tocó. Luego cantó Manuel Contreras, cantor campesino que también vive en la montaña, y mostró parte de sus creaciones que inspiran a su vida y experiencias de ser criancero.

Y así, la noche estuvo acompañada de otros grupos como Peñihuen y Nanihue, la Señora Pascualina Almuna y otras cantoras que dieron vida y emoción a la noche. La gente bailó cuecas, corridos, valses, no faltó música y ¡TODA EN VIVO!. Incluso hasta bailé corridos con don Manuel Contreras y cuecas con mis compañeros de música, entre otras parejas que seguían con sus pañuelos las cuecas.

El año 2018 tuvimos la oportunidad que cantar en Coihueco con Cuncumén, y aprovechamos de ir a San Fabián de Alico a conocer el río Ñuble en una de las zonas más alta de la región. Esta vez fuimos a cantar, a compartir, aprender y conocer a la familia Almuna y a la gente del lugar.

Haber participado en este encuentro, me permitió escuchar de forma directa a las cantoras y cantores de este territorio, nunca había tenido el honor de compartir con ellas y ellos en un espacio tan íntimo y especial. Pude conversar con otras integrantes de la familia Almuna y contaban de su relación con la montaña, de las historias que giraban en torno a esta economía familiar y que daba vida a los cantos. Mientras cantábamos con Cuncumén, la gente estaba muy agradecida de nuestra presencia y yo más aún de poder retribuir con esa emoción.