A medida que tú vas trabajando te vas dando cuenta que hay cosas para lo que eres mejor que
otras en la cocina, o se te van dando las oportunidades, y las vas tomando, sacándole el mejor provecho.

Primera Parte

Para empezar, me gustarían que se pudieran presentar

J: Mi nombre es Javiera Trujillo Rojas, vivo en Santiago centro, soy casada. Trabajo en el rubro gastronómico, soy chef y me gustan los idiomas. Soy maquilladora también. Me gusta más la cocina que la pastelería.

M: Mi nombre es Marcelo Pantucci, casado y también vivo en Santiago centro. Soy cocinero de profesión, en cuanto a la cocina, me gustan ambas: la pastelería y la cocina. Nací en Limache, viví gran parte de mi vida en Rancagua. Tengo mucha influencia de mis papás, de mi abuela, de mi abuelo, en lo que es la cocina y lo que hago. Somos los dueños de La Exquisitería, que es una cafetería dentro de una empresa gastronómica, tratamos de abarcar desde la misma cafetería, eventos, food trucks, la combi itinerante.

¿Y cómo surge La Exquisitería?

M: La Exquisitería parte como una empresa que vende muffins por internet, en el año 2012-2013, una especie de pastelería online, después con eso empezamos a vender pasteles, cheesecake, cosas dulces. Con los años, se nos dio la oportunidad de abrir en una cafetería en la Universidad Diego Portales, y ahí empezamos, en el año 2014. Para el 2015, abrimos la segunda cafetería, como concesión dentro de la misma Universidad, y al año siguiente, la tercera, y también empezamos con la Combi cafetería. Este año devolvimos una cafetería, la de Huechuraba, porque nos quedaba más lejos, y dificultaba mucho nuestras gestiones. De esta manera, en el 2018 nuestra empresa está compuesta por dos cafeterías y la combi cafetería.

¿Y Uds. siempre pensaron en la idea de hacer un café? ¿Cuándo se hicieron su página web, esta era la idea de empresa que se imaginaban?

J: Siempre nos gustó esa área. Porque es un negocio más abarcable para nosotros, más alcanzable, ya que no requiere de una inversión tan alta como un restaurant, de tiempo y de dinero. Y, además desde una cafetería puedes abarcar una amplia variedad de productos.

M: Yo creo que cuando uno estudió, quizás se imagina haciendo otras cosas, como trabajando en la cocina de un hotel de cinco estrellas, o ser un gran chef, reconocido, pero a medida que tú vas trabajando, te vas dando cuenta que hay cosas para lo que eres mejor que otras en la cocina, o se te van dando las oportunidades, las vas tomando y le vas sacando el mejor provecho. A nosotros se nos dio la oportunidad de la cafetería, la tomamos, y dentro de lo que sabíamos hemos aprendido mil veces más. Ya manejamos los costos económicos de tener una cafetería, podemos
jugar un poco con nuestros productos, también sabemos lo que significa estar dentro de una universidad, y también considero que hemos consolidado nuestro sello.

¿Cuál es ese sello?

M: Yo creo que tiene que ver con la imagen que entregamos como cafetería, por el diseño que tiene, el equipo que tenemos, como te atienden, el vestuario y servicio que es diferente. Me refiero a la atención, a la entrega del plato, la entrega del sándwich, el sistema de calentar un sándwich es distinto a nuestro entorno. Y, por otra parte, está la variedad de productos que tenemos, entregamos distintos tipos de pastelería, tenemos una buena calidad de sándwich, buen nivel de panes. Tenemos buenas ensaladas, nos preocupamos de la presentación y también del tipo de envase en el cual es entregado. La idea es que si voy a La Exquisitería salgo de ahí con todo, con un plato frio, o caliente, ensalada, sándwich, pastelería, con distintas variedades de precio, de elaboración propia, y productos frescos todos los días.


Fotos: Leonor Valenzuela @lvalenzuelafoto